El efecto de la nostalgia
No pretendo volver al pasado. Sólo quiero recordar quien era antes de perder la inocencia. Este blog es sobre todo un intento por volver a contarme las historias del día al final del día. A veces me resulta irresponsable y nada terapéutico, aunque todos crean lo contrario, ese impulso por lanzar al aire instantánea y abruptamente todo lo que sentimos. Creo que de vez en cuando esta bien dejar las emociones contenidas en el cuerpo y que nos agiten la sangre, nos den un puñetazo en el estómago o nos pesen en la espalda. No pasa nada si no decimos lo que pensamos a instante. A fin de cuentas ¿a quién le importa? Si nos leen es porque estamos ahí, por que quieren matar el tiempo mientras esperan en la fila del banco, porque quieren evitar hablar con sus parejas en la sobremesa o porque quieren comprobar que todos tenemos vidas similares y que el mundo es tan pequeño como predecible.
Sé que poca gente vendrá acá, pero esa es la idea. Este diario, bitácora, álbum, cúmulo de memorabilia es un capricho... un efecto de la nostalgia.



"Interesante" escribe alguien que se encuentra lejos, al leer por casualidad este blog. Mientras le da una mordida a su sandwich, escucha a Agnes Obel y mira a su perro.
ResponderEliminarMe gusta escuchar a Agnes Obel.
EliminarHola! recibi una visita tuya a mi blog y he decidido visitarte, pero aparte leerte pues desde tu ultimo post me quedo muy grabado, me conmovió pues. y me dio hambre jejje, asi que he vuelto un poco atrás para leerte.
ResponderEliminarAmo bloguear, y sacar los pensamientos atorados y meditar sobre ellos, en más que en una linea, como lo hacen las redes sociales
te mando besos
Saludos.
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